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miércoles, 14 de septiembre de 2011

#287


Se conocieron en una vieja tetería del centro de Londres. Era un día gris, de esos en que la niebla estaba tan baja que apenas podías ver a dos palmos de ti. Ella estaba sentada sentada junto a la ventana y miraba a la gente que pasaba por allí. Y de pronto lo vio entrar, en apariencia era un chico como otro cualquiera, pero ella sabía que tenía algo diferente. Él se sentó en la barra y pidió un té helado.

Ella siguió leyendo su libro mientras apuntaba en un precioso cuaderno hecho a mano todo lo que leía y le parecía interesante. Al final de la semana siempre tenía que comprarse uno nuevo, pues solía llenar todas y cada una de las hojas en menos de lo que canta un gallo. Por lo cual tenía una bonita colección de cuadernos en casa que le ocupaban medio despacho.

Pero le gustaba apuntar frases, pues cada una de ellas le recordaba a una minúscula parte de su vida, de sus pensamientos. Volvió a mirar al chico que estaba en la barra. Se había quitado su chaqueta negra y llevaba ya demasiado tiempo removiendo el té. Pero, ¿cuánto era exactamente demasiado? Te quiero demasiado, he sufrido demasiado... ¿qué marca ese límite? ¿Qué nos hace decir que sentimos demasiado?

El chico se giró y ella, avergonzada, apartó su mirada. ¿Se habría dado cuenta de que lo estaba mirando? pensó ella. Pero se dijo a si misma que estaba pensando demasiado, así que decidió recoger sus cosas y marcharse a casa.

Él la estaba mirando disimuladamente, y justo cuando ella salió por la puerta se le calló una hoja del cuaderno. El chico se levantó y no pudo evitar leerlo. "Vivir no es pasar las hojas de un calendario". Se paró a pensar en que ya era hora de dejar su pasado atrás, sonrió, como hacía (demasiado) que no lo hacía, recogió sus cosas y salió corriendo detrás de aquella chica que le había devuelto la sonrisa.

2 comentarios:

  1. Que hermosa historia...
    Incluso a mi me hizo sonreír...

    Saludos ;)

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  2. Que bn se siente perderse en tus relatos.
    un abrazo.

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¡Hola! Acabas de decidir garabatear algo para mi, espero de todo corazón que te haya gustado mi blog.
¡Un besito! ¡Y gracias por pasar!
(¡Ah! Y no olvides que puedes quedarte en el desván ^.^ )